Español y catalán (o viceversa) y me siento agredido

Lo siento, pero creo que todos merecemos un respeto y observo que algunos no se han enterado. Lo digo tal cual lo pienso: soy español y catalán o catalán y español. A mí el orden me importa un pito, porque es lo que soy y así lo indica mi DNI: nacido en Barcelona (por cierto, lo mismo que tres de mis cuatro abuelos). Y si voy por el mundo no tengo que dar explicaciones a nadie. Es más, como se trata de una cuestión sobre la que yo no tuve ni voz ni voto, no me siento ni más ni menos que cualquier ser humano nacido aquí o allá.

Lo que me saca de mis casillas es que me digan lo que tengo que ser o dejar de ser. Aquí y allá. Y, muchos lo hemos experimentado, a veces te lo dicen. O en qué lengua hablar, si catalán aquí o castellano allá. O que bandera llevar. Mira, amigo, yo vivo donde quiero y puedo, hablo en el idioma que me da la gana y elijo a mis amigos. ¡Ah! Los amigos: los tengo nacionalistas, no nacionalistas, comunistas… Y sé que con algunos es preferible no hablar de determinados temas. Ellos lo saben y yo también. Y creedme: continuamos siendo amigos. Y si hablamos, lo hacemos con respeto y escuchándonos.

Anteayer apareció la noticia de los chicos de SI y la bandera española. Me sentí, una vez más, agredido. También me he sentido así en otras ciudades cuando me han mirado con cara de odio al ver que hablaba por teléfono en catalán, no por hablar por teléfono, si no por hacerlo en catalán. O por llevar una senyera. En algunos sitios se puede llevar una bandera andaluza o Asturiana pero no una senyera. O en otros, si muestras una bandera española, te insultan, cosa que no sucedería con una enseña holandesa o cubana.

Me gusta mi ciudad y mi tierra, pero lo que hay más allá del Ebro también es bonito. Y no es África, como les encanta decir algunos con aquella sonrisa estúpida que les hace parecer orcos de Tolkien venidos a menos.

Es cierto, no siento la necesidad de alejarme de la gente de Madrid (palabra maldita) o de Extremadura. No me importa ser solidario, también en Europa lo han sido con nosotros, pero me subleva que los fondos que aportamos al conjunto de España se malgasten.

Entiendo que se reclame un poco más de equilibrio en este aspecto y me quema que se refieran a Cataluña con tópicos tener que pagar tantos peajes. España es radial porque a algunos cabezones solo ven el mundo a través de su canuto centralista.

Al mismo tiempo, me revienta ver cómo nuestras administraciones también malgastan y se encallan en cuestiones que no preocupan a nadie, con la complicidad de los gobiernos de Madrid (¿recuerda alguien una cosa llamada estatut?).

Me joroba, en fin, que la gente me llame facha porque no pienso como ellos. Que me digan que no soy catalán. O que sugieran que lo soy menos que ellos o que no amo a la tierra que me vio nacer. O que se hable de charnegos, especialmente por parte de aquellos “asimilados”, como si hubieran cometido el pecado de emigrar a Cataluña para destruirla. Me parece tremendamente injusto que se desprecie así a quienes pusieron durante años el hombro para hacer de Cataluña lo que es hoy, ¿o es que alguien piensa que la mierda de las calles la recogen los de la “sociedad civil”? Sin embargo, aparece un alemán o un inglés y todo son bendiciones y explicarles que tienen que hablar catalán.

Me jode que quienes no comulgamos con las ruedas de molino del catalanismo oficial de la política y los medios tengamos que escuchar de modo habitual insultos a España. Parece que insultar en este sentido es gratis… Y da la impresión de que no saben que somos muchos los que pensamos así y que nos sentimos ofendidos con este tipo de cosas.

Que dejen en paz las banderas, que ya somos mayorcitos. Porque para millones de personas, la española es tan nuestra como la senyera, del mismo modo que Cataluña es tan nuestra como suya. Y que los que no entienden que en Cataluña se hagan cosas tan raras como hablar dos lenguas, que se sometan a un trasplante de neuronas, a ver si logran comprender un poquito. Y si a alguien le pica, que se rasque.

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  1. ignasi

    Ben escrit i ben dit.

    Hi ha un llibre brutal del Manuel Trallero que es diu “Los siete pecados catalanes” que va molt en línia amb el que has escrit. I ademés et descollones de riure.

    Mira, jo vaig viure el catalanisme oficial, aquell que pensa que Catalunya va ser un pais independent una vegada uns quants segles abans fins que els castellans ens van envair (un amic meu m’ho assegurava l’estiu passat encara).

    Però per sort la feina que tinc fa que viatgi molt i això de viatjar cura els nacionalismes.

    De fet l’us de raó em va venir tard però ja havia començat a deixar el nacionalisme una mica abans…. i quan vaig començara a viatjar no vegis. La de gent collonuda que hi ha al món, i com més pobre és el pais, crec que més “humana” és la gent (i perdó per l’aparent tautologia).

    En qualsevol cas una abraçada i, aíxò sí, que guanyi el Barça i que el Zapatero dimiteixi ja!.

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  2. Nicus

    Txus
    Gran testimonio a la vez que valiente. Estoy de acuerdo contigo en casi todo. Como bien sabes, has tocado un tema complicado. Así como nadie puede pretender hacer sentir a alguien los colores de una bandera, tampoco nadie tiene ni derecho ni argumentos para hacer sentir a alguien que es menos catalan por no anhelar la indepencia de su tierra.

    Ahí lo dejo, no quiero profundizar más sobre este tema. Pero por otro lado y, tras lo expuesto, también me gustaría decir que cuesta sentirse hermanados con una comunidad como la madrileña y con unos gobiernos estatales com los últimos que nos han gobernado tras observar como castigan económicamente a Cataluña. Con el beneplácito y consentimiento,claro está, de nuestra maravillosa clase política catalana -la de peor nivel sin duda-, que ha estado siempre más preocupada en hacer constar en ciertos estatutos la palabra nación que en defender la economía de los catalanes. Y así nos va en la actualidad.

    Menos hablar y malgastar fuerzas en nacionalismos y más defender nuestros intereses.

    Menos destruir y separar y mas construir y edificar… Todo ello, valorando y queriendo nuestras diferencias culturales.

    Gracias

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    • Jordi

      A veure, per a qui encara no ho tingui clar: Catalunya no és Espanya! I si algú se sent agredit, com dius, és el seu problema. Em estat sotmesos prou temps com per anar ara demanant perdó per parlar la nostra llengua o per voler amagar banderes que no són les nostres. Jo si que em sento agredit quan veig una bandera espanyola!

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      • Anónimo

        Jordi el teu comentari és una mostra més del que deia En Txus a la seva entrada. Ideal per a ratificar punt per punt aquest post. Gràcies!!

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  3. Paterfamilias

    Aunque no sea mi situación, suscribo íntegramente el comentario de Ignasi. Creo recordar que fue Josep Pla (no estoy seguro) el que dijo aquello de que los nacionalismos se curan viajando.

    Yo también me he sentido agredido por este nacionalismo que reparte carnets de catalanidad (ya empezó Pujol, aquel que decía que catalán es todo el que vive y trabaja en Catalunya). Sé que él lo decía con otra intenció (conciliadora, creo que la llaman), pero hay que dejar que la gente sea lo que quiera.

    ¿Os habéis fijado en que en la mayoría de los nacionalistas más radicales abundan hijos y nietos de inmigrantes? Es uno de los “logros” de esa presión hacia los que no se sienten de aquí. Es un intento de demostrar que son como ellos, aunque suelen pasarse de frenada.

    Buena entrada, Txus.

    Espero con ansiedad otros comentarios.

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  4. Álvaro Miguel

    Penso que el problema és que no hi ha grisos. El nacionalisme te un fi que no permet grisos: arribar o no arribar a la independència, i el nacionalisme espanyo, en tant que ho sap, no accepta que un no independentista demani més calers.
    Jo personalemnt reclamo la temporalitat de la solidaritat. Catalunya ha d’ajudar, però durant un temps determinat.
    En fi, bon article poc comú….

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  5. Francisco Vila Requesens

    Estoy de acuerdo con lo anterior. Parece que continuamente deseemos tener sensaciones nuevas, Me siento español, me siento catalán, me siento no se sabe qué….

    Estem carregats d’orgues….nos cuesta atenernos a la realidad de las cosas. Creo que es interesante pensar en un proyecto común para España. Naturalmente, considerando la diversidad de pueblos, personas, puntos de vista, etc.

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  6. toni G.

    Excelente post. Un alma universal supera todos los prejuicios. El prejuicio universal es la máxima del que odia a todos por igual, es decir, el primer mandamiento del nacionalista excluyente. Se puede ser progresista, plural y democrático, y tener patria. De hecho, eso es una patria, me parece.

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  7. Gordopilo

    Txus:

    Veo que tienes comentarios interesantes y valiosos. Es curioso, porque jamás hubiese pensado que escribieses algo tan interesante.
    Paterfamilias, ¿tú también por aquí? ¡¡Qué pequeño es el mundo!!

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