Etiquetado: derecho a la vida

Animalistas: ¿el corderito de Norit acabó siendo ternasco?

Es un tema que tenía muchas ganas de abordar: la defensa de los animales. ¿Por qué? En primer lugar, porque, respetando a quien haya que respetar, me da la impresión de que los llamados animalistas tienen alterado el orden de prioridades en su cabecita.

¿Os acordáis del pollo que se montó cuando sacrificaron (quizá inoportunamente) al perro Excalibur? ¿O la juerga que se ha organizado en torno al Toro de la Vega? ¿O el creciente movimiento de oposición a las corridas de toros, auspiciado, por cierto, por los medios?

Son algunos ejemplos. Tampoco les gusta que se empleen animales para la experimentación. O en Estados Unidos obtienen para dos chimpancés el habeas corpus para “liberarlos” de su “encarcelamiento”.

Abro paréntesis: dejo para otro día el caso de perros y gatos, que tiene tela… Cierro paréntesis.

Tienen derecho a vivir“, dicen. No sé si derecho, pero si no es necesario, ¿por qué matarlos? Hasta aquí, de acuerdo, señor animalista. La próxima vez que vea una corrida de toros por la tele, cambiaré de canal. Pero, ¿alguien de ustedes me puede decir qué animales tienen “derecho” a la vida y qué animales no? 

Por ejemplo: las ratas. Son unos roedores inteligentes. Pero, según dónde les toque nacer tienen unos “derechos” u otros: pueden ser mascotas, ratas de laboratorio, de campo o de cloaca. A las primeras las engordamos y mimamos. A las demás nos las pulimos con venenos anticoagulantes que las destroza. ¿Sufren? Imagino que sí. Y las que sirven para alimentar a las serpientes que algunos tienen en sus casas…

Los caballos: un pura sangre inglés, valorado en miles de euros, es un animal con derecho a vivir, pero un caballo destinado a criar para sacrificar a sus potros y comercializar su carne como producto alimentario, no. Se les acaba la vida cuando apenas empiezan a crecer…

También hay quien come hormigas (en algunos países) o quien las gasea con productos tóxicos si las ven sacar sus antenitas por la casa. ¡Ah, una hormiga! Sí, una hormiga, un insecto que forma complejísimas colonias de las que apenas sabemos nada.

¿Y los cerdos? La mirada de un cerdo es tan humana… Pero los tratamos como… pues eso, como cerdos, nos los comemos y aquí lo único que sucede es que sube el colesterol. Pero claro, si uno se compra un cerdo vietnamita como mascota…

Palomas, cotorras, ratones, serpientes, cucarachas (con lo monas que son, pobres), avispas, mosquitos, vacas y terneros, ovejas y cabras (¿el corderito de Norit acabó siendo ternasco?)…

Los zoológicos… Otro crimen, pero, si en la vida salvaje un león macho vive doce años (suponiendo que llegue a adulto), en un zoológico, muchos más. Y come carne de otros animales en la sabana (pobres búfalos, pobres cebras) o en el zoo…

¿No es un poco confuso todo esto? Porque podríamos continuar. Supongamos que me convenzo y decido ser vegetariano. ¿Acaso una lechuga no tiene derechos? Cuando siegan su vida y las vemos en la verdulería, con el corte de la cuchilla, nadie se conmueve? ¿Y las patatas? ¿Acaso porque no griten hemos de suponer que no sufren?

¿Y los peces? Mueren ahogados… Agonizan tratando de obtener oxígeno a través de sus branquias, agitándose compulsivamente… O las gambas, que en muchas ocasiones todavía están vivas sobre el hielo de las pescaderías…

Arrancar una flor, pisar el césped, cortar un árbol, acabar con las termitas, las polillas… ¡Terrible!

Todo lo que he dicho hasta ahora es absurdo, lo sé. Pero, aun cuando los animales merezcan respeto, algo no funciona en nuestra sociedad cuando por el Toro de la Vega montamos un cirio que ocupa no sé cuánto telediarios mientras en España se producen más de 100.000 abortos al año. A ellos, a lo niños, no se les concede ningún derecho. Incluso en Estados Unido comercian cos sus restos.

A mí no me molan las corridas de toros, pero me importan una mierda mientras haya gente que las quiera prohibir por defender los derechos de una especie animal mientras niega los derechos más básicos a tantos miles de seres humanos.

 

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Reforma de la Ley del Aborto: ¿sólo un guiño?

El ministro de Justicia anunció ayer su intención de reformar de nuevo la Ley del Aborto para regresar a la situación anterior a la reforma llevada a cabo por la ministra Aído. Bien, es un pasito, pero sólo eso: si nos basamos en la anterior ley basada en la doctrina del Tribunal Constitucional, caeremos de nuevo en una legislación coladero que incrementó el número de abortos hasta superar con creces los 100.000 al año.

Por esta razón, me pregunto si el PP se va a limitar a este guiño a un sector de su electorado o va a actuar de modo activo en favor de la vida. Mucho me temo que se trata de un guiño.

En cuanto al PSOE, la reacción es previsible. Sin sorpresas. Recorte de los derechos de las mujeres. Perfecto. Lo que no sé es si en ese partido hay alguien dispuesto a defender la vida o no, sé de alguno, pero convendría que diera la cara con más frecuencia.

Hablando de derechos de las mujeres, planteo con un punto de demagogia una cuestión: ¿dónde quedan los derechos de las mujeres que no nacen porque sus madres deciden abortar?